Atravesar el mundo: un viaje más allá del Magdalena

Publicado en: agosto 25, 2016

Cuando era niña, recuerdo que mi mamá me leía por las noches. Cada noche vivíamos una aventura nueva, navegábamos desde la Puerta de Oro hacia lo desconocido: nuestro barco partía desde Barranquilla y nos llevaba a Castillos, tierras de gigantes, piratas o dragones. Esos viajes marcaron mi vida por completo; a medida que crecí, fui reconociendo el valor de los libros porque cada viaje significaba una nueva enseñanza, algo más por aprender y muchas preguntas por responder. Lo que se quedó conmigo de los libros, y que todavía llevo en mí, es la capacidad de viajar para respondernos preguntas; todo niño, como una esponja que está lista para recibir información nueva, merece que lo lleven de la mano a otros mundos, que le enseñen a hacerse preguntas y a buscar respuestas.Leer +