Acerca de Karen Abudinen

Soy una barranquillera convencida del potencial enorme de una sociedad que invierte en las personas. Por eso he trabajado con conocimiento, pasión y transparencia por la gente, especialmente por los niños y las niñas.

Estudié Derecho en la Universidad del Norte, hice mis prácticas en la Corte Constitucional y luego partí a estudiar y a trabajar en Washington. Entre el BID, el Banco Mundial y Georgetown University, afiancé mi decisión de articular esfuerzos para impulsar a la gente menos favorecida, y me dispuse a ir siempre más allá de las palabras y a pasar a la acción.

Convencida de que no hay imposibles, regresé luego de aproximadamente una década a mi Colombia, a mi natal Barranquilla, en donde me decidí a trabajar en un proyecto maravilloso: la Fundación Nu3. En el sector social aprendí la importancia de la autosostenibilidad de los proyectos de bienestar  y el valor de ir más allá de los mínimos de subsistencia. A través de los comedores para niños y niñas de escasos recursos del Caribe colombiano, transformamos completamente a miles de familias.

Hoy, luego de cumplir con Nu3 muchos sueños, tengo la oportunidad de trabajar por lo social desde lo público y local. Y luego de más de dos años de haber asumido como secretaria distrital de Gestión Social de la Alcaldesa Elsa noguera, estoy feliz por haber llenado de propósitos y sueños las vidas de miles de mujeres y de hombres de todas las edades, desde niños hasta ancianos, especialmente en los barrios menos favorecidos.

Con la meta de lograr una infancia de primera que ponga a Barranquilla en los primeros lugares de competitividad a nivel mundial, he articulado esfuerzos de todos los sectores: el privado, el cual he conocido desde siempre al hacer parte de una familia de emprendedores; el público, integrando esfuerzos locales, regionales y nacionales; el de la cooperación internacional, que fue el mundo donde crecí profesionalmente; el fundacional, donde empecé a trabajar por mi ciudad; el académico, que ha sido uno de mis aliados más poderosos en este proceso; y el mediático y de comunicaciones, que es el que hace posible sumar todos estos esfuerzos de manera efectiva y poner el tejido social en primer lugar de prioridades en una comunidad.

Hoy, con muchos logros pero con más retos, sigo trabajando por los más vulnerables, sin limitarme a brindarles ayuda, sino más bien haciéndolos vibrar con lo social y persuadiéndolos de que ellos y ellas son verdaderos protagonistas de sus vidas, a través de la innovación y el emprendimiento, herramientas que hacen prosperar a esta esquina maravillosa entre el Río Magdalena y el Mar Caribe.