Los jóvenes de la IED Las Malvinas tienen Son y puro Talento

Publicado en: octubre 6, 2016

La mañana del 22 de julio fue calurosa, estábamos emocionados y con las pilas puestas para recorrer nuestra Ruta BA+ por la calidad educativa. En la Secretaría de educación nos preparamos y arrancamos para la IED Las Malvinas. La Ruta BA+ me ha brindado experiencias excepcionales; he conocido jóvenes brillantes, generosos y echaos pa’ lante que son quienes construyen esta Capital de Vida.

Ese viernes en que visitamos Las Malvinas, algo en mi corazón me decía que una sorpresa muy especial me estaba esperando. Se abrieron las puertas de la institución, y entonces nos recibió el alma del Caribe, el son de la cumbia. Nos dieron la bienvenida entre tamboras, alegres y canto. Quedé boquiabierta ante tanto talento, todos bailamos y celebramos desde lo nuestro, desde el ritmo y la alegría, y supe que aquí había una historia que tenía que compartir con toda mi familia educativa barranquillera.

Apenas terminó la parranda, corrí a buscar al profe que la había hecho posible, el maestro Fabián Salcedo. Me dijo secre, que dicha que ustedes vengan por aquí. Esta es nuestra banda, la “Son Talentos.”, y entonces hablamos por un largo rato. Me contó todos los detalles de su increíble ensamble y cómo los jóvenes estaban comprometidos con él.

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El proyecto de la banda Son Talentos surgió de la necesidad de invertir el tiempo libre de los estudiantes en la comunidad y en las artes. Estudiamos los ritmos colombo-africanos y nos apoyamos en el área de danza también. Nos interesa muchísimo retomar los estilos de nuestras raíces para la proyección de lo nuestro, de lo autóctono, buscando enmarcarlo a nivel nacional. Lo local, lo regional y lo nacional conversan en cada pieza que montamos.

Aquí se aprenden todos los aires musicales, pero potencializamos cumbia, puya, jalao, bullerengue, chandé y garabato, porque participamos en los carnavales. Hacemos primero un semillero donde formamos a los pelaos; luego, los alumnos a los que más les interesa aprender sobre el manejo de instrumentos folclóricos y se comprometen con el asunto, refuerzan hasta lograr el nivel necesario para hacer parte de la banda y participar en las diferentes presentaciones.

Participamos del festival de artes estudiantil, el año pasado ocupamos el primer puesto en música, teatro y danza. Tenemos reconocimiento en el carnaval de la 44, tenemos premio a la excelencia por participación en carnavales. Cada vez que nos invitan diferentes instituciones educativas, nosotros los acompañamos con la muestra instrumental y de danza. Todos los jóvenes están motivados.

Algo que me sorprendió fue ver a tantos niños, niñas y jóvenes recibirnos con entusiasmo. Le pregunté al profe cuántos niños participaban en el proyecto y fue grato saber que es una gran parte de la comunidad educativa de Las Malvinas la que le entrega su corazón a la música.

El colegio tiene 34 años y yo llevo 3 años apoyando el proyecto. Contamos con 10 juegos de tamboras, 10 conjuntos folclóricos, que es con lo que enseñamos y ponemos en escena el talento del colegio. Los niños van desde transición, todo lo que es primaria, la media, décimo y once grado. Secre, se sorprendería si le dijera que, aunque hoy la recibimos con varios alumnos, el cumbión que armamos para el carnaval está compuesto por 80 estudiantes de los 1,100 que hay en todo el colegio. Siempre queremos exaltar el trabajo de la cumbia y entre más grande el grupo, mejor.

El carnaval nos mueve y nos importa muchísimo porque el arte no se puede improvisar, hay que mostrar verdadera calidad. En esta comunidad los estudiantes están interesados e invierten tiempo de calidad para poder montar una obra bien ejecutada, que les permita crear satisfacción y competencia. Hay que ensayar mucho para poder competir con nivel, sobre todo cuando son tantos los jóvenes que participan.

Lo que más me emocionó fue que, con la bienvenida que me dio Las Malvinas, pude sentirme en casa. Sentí unas ganas inmensas de bailar y no pude resistirme, todo el equipo de la Secretaría de Educación empezó a bailar conmigo, con los profes y los estudiantes. Ese sentimiento tan familiar me hizo pensar en lo importante que es recuperar los ritmos afro y del Caribe. Por supuesto, el profe Fabián estuvo de acuerdo conmigo.

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Lo que nos identifica como colombianos, como costeños, es lo que queremos reforzar. Al acercarnos a este tipo de música, nos ubicamos espacialmente en una región y entonces podemos trabajar sobre eso. También reflexionamos sobre lo nacional, ¿qué nos identifica internacionalmente como colombianos? La cumbia, un joropo, una guabina, pero la cumbia está por encima de todo. En Barranquilla somos de las poquitas instituciones que movemos la bandera de que primero la cumbia debe salir para identificarnos y proyectarnos a nivel regional y nacional; sabemos lo importante que es este ritmo para nuestro país y sabemos que es fundamental sentir pasión por lo más autóctono de nuestra región.

La música es un saber universal, es transversal a todo en nuestra vida como costeños. ¿Qué es lo primero que escuchamos? A nuestra madre cantando los arrullos que vienen de la tradición y del legado oral. Partimos desde la casa con el ritmo usando las palmas. En nuestro medio, los niños y niñas, desde chiquitos, saben bailar el ritmo que se te ocurra. Por el calor, nosotros estamos muy conectados con el movimiento y es por eso que tú puedes ver a los niños y niñas bailando felices en cualquier lugar de la ciudad.

En las casas se pone el picó a todo volumen y ahí está presente la música; la primera escuela del ritmo viene desde la casa. Aquí en el colegio es donde luego tomamos y moldeamos ese talento para decirle al pelao ‘oye, por qué no tocas la guitarra, el tambor, ¿por qué no cantas?’ Nosotros lo descubrimos, pero la mayoría de las veces, vienen desde la casa ya listos para simplemente mostrar ese trabajo que traen innato.

Definitivamente, Barranquilla tiene talento. El resto de nuestra jornada de ese caluroso viernes con la Ruta BA+ estuvo lleno de compromisos y trabajo, pero el cariño caribeño con que me recibió Las Malvinas, me dejó con dicha en el corazón para todo lo que quedaba del día. A mi querida Puerta de Oro quiero decirle que nunca olvide sus raíces y siempre lleve la cumbia en el alma porque eso es lo que nos hace únicos, lo que nos mueve a un ritmo diferente y lo que nos llena de vida. Felicito, sobre todo, al profe Fabián y a todo el grupo musical Son Talentos porque es indescriptible la capacidad que tienen para transmitir el caribe por medio de la música.

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