Desde hace 10 años, Colombia se viene destacando como un país deportivo. Cada vez más vemos cómo nuestra bandera se ondea y es reconocida en todo el mundo por nuestros jóvenes y talentosos deportistas. Nuestro himno es escuchado y entonado por los colombianos que se encuentran en cada rincón del mundo siguiendo a nuestros ídolos, y como ellos, no podemos evitar llorar de emoción por ver la berraquera de los atletas colombianos al ganar una copa o una medalla.

Ese es el motivo que me lleva a escribir, quiero que sigamos impulsando a nuestros jóvenes, que los animemos a ponerse metas y a cumplir sus sueños. Soy una colombiana más que grita y se apasiona al ver a un Egan, Nairo, Henao o Urán atravesar una meta, o al ver deportistas en uno de los momentos más felices de sus vidas, luego de ganar una medalla de oro, plata o bronce. Justo ahora lo vemos en los Juegos Panamericanos 2019, que se llevan a cabo en Perú desde el 24 de julio, el que ya llevamos 19 medallas ganadas.

Los buenos resultados son el reflejo de buenas decisiones de nuestro Gobierno frente al deporte. Uno de los pasos más importantes que hemos dado es decretar que Coldeportes pase a ser el Ministerio del Deporte, una decisión que me llena de satisfacción, pues es un impulso al talento colombiano.

Serán grandes los retos que tendrá esta nueva entidad, sobre todo, porque tiene la misión de darle mayor relevancia a todas las regiones del país. ¿Pero cuáles son las ventajas de tener un Ministerio del Deporte? Esto permitirá la autonomía para radicar proyectos de ley, además de promover y orientar el desarrollo deportivo.

Colombia llora, pero de alegría por el deporte

Según el Plan Nacional de Desarrollo, en la actualidad, más de 4 millones de personas se benefician de la oferta deportiva y recreativa en todo el país, sin embargo, las cifras siguen siendo bajas, pues apenas el 51,1% de la población realiza alguna actividad mínima, catalogándola como deporte.

Para continuar cosechando triunfos, es necesario impulsar a nuestros jóvenes, ofrecerles nuevas oportunidades y motivarlos a cumplir sus metas. Yo misma he visto en todas las regiones del país grandes deportistas que sueñan con esto como su proyecto de vida. También, es una invitación para tener más preparadores y entrenadores consagrados, esto aumentará los triunfos en las pistas, canchas y en cada escenario deportivo.

Sigamos disfrutando orgullosamente de los logros alcanzados por nuestros deportistas colombianos, no solo por Egan, Farah y Cabal que han hecho historia, sino por todos los que están representándonos. Preparémonos para que en el 2020, además de entrar en funcionamiento el nuevo Ministerio, seamos los mejores anfitriones en la Copa América y sigamos dejando en alto el nombre de Colombia.