Este departamento ubicado en la cordillera Oriental de los Andes en la frontera con Venezuela, hoy en día, alberga en su territorio una cantidad invaluable de tradiciones y costumbres: como comer sancocho a la orilla del río Zulia. La entrada de venezolanos al territorio ha hecho que la gastronomía y muchos otros aspectos se vean transformados y resignificados, lo cual ha ratificado a Cúcuta como un lugar que abre sus puertas y da oportunidades a quienes llegan a sentirla. 

Cúcuta es más que un punto de referencia en el mapa geográfico para delimitar nuestro país. Es un departamento que se ha visto golpeado por conflictos en temas de seguridad, salud y educación; sin embargo, la fuerza que le da su gente es admirable. Cada cucuteño y cucuteña transforma y resignifica cada espacio gracias a su bagaje cultural que se ve reflejado en la Feria del libro, sesiones de teatro, mercados, intervenciones artísticas de los más jóvenes y muestras gastronómicas. Cúcuta está dotada de sentidos desde su historia; sus monumentos narran su victoria independentista, su árbol nativo, el cují, la hace acreedora del nombre de “Ciudad verde”. 

Caminar y vivir la ciudad verde implica conocer y significar los lugares más importantes en Cúcuta en cada paso que se da. Desde el Parque Grancolombiano, el cual alberga la casa natal de Santander, pasando por la Catedral Municipal, siguiendo a la Plaza La Victoria o Parque Colón, el cual nos recuerda la Batalla de Boyacá, y llegando al Malecón, ubicado en la avenida Libertadores, el cual se construyó para evitar el desbordamiento del Río Pamplonita. Tanto locales como visitantes reconocen la magia de sus parques e indudable generosidad y emprendimiento de su gente. 

La gente cucuteña se ha caracterizado por su emprendimiento, su resiliencia y orgullo por su departamento. Es fundamental resaltar el rol que tiene la mujer cucuteña en este departamento porque su empoderamiento ha permitido trabajar por la juventud y la niñez. 

Por otro lado, la gastronomía cucuteña es reconocida debido a la variedad de platos. La gastronomía incluye el pastel de garbanzo, el arroz con pollo, el mute, la sopa preparada con carne de cerdo, maíz, papa y garbanzos, y también se come la famosa hayaca que da cuenta de la cercanía con Venezuela. Todos estos platos hacen que quien camine Cúcuta la identifique por sus sabrosos olores característicos de las delicias gastronómicas. 

Finalmente, Cúcuta tiene la mejor arcilla del país, produce carbón y construye los transformadores que le dan luz a toda Colombia. Es en pocas palabras, un departamento que es mucho más que una frontera y un punto cardinal.