Nuestros niños y niñas son lo primero y en estos tiempos hay que hacerlos sentir cuidados y protegidos. Estamos en el mes en el que conmemoramos la etapa de la niñez y hoy quiero escribirles a los padres y madres que me leen, porque sé que están realizando un esfuerzo enorme en estos tiempos. Desde sus hogares están haciendo posible, lo imposible.

Hace unos días me encontraba en una reunión virtual y una de las participantes nos pidió disculpas porque su hijo de unos 3 años entró al cuarto a pedirle que jugara con él. Ella es una madre soltera y no tenía quien la ayudara.

En ese momento pensé en la difícil tarea en la que se encuentran muchas familias: tener a sus hijos en casa, sin ir al colegio o al jardín, mientras que ellos se encuentran trabajando desde sus computadores, y en la mayoría de los casos, sin tener una persona que pueda ayudarlos con todos los quehaceres del hogar. Padres y cuidadores, hoy ustedes son el único entorno seguro y protector de sus niños y niñas, gracias por su dedicación, entrega y por educar desde el amor.

No tengo hijos, pero tengo sobrinos, y durante varios años me he dedicado a trabajar por los niños, niñas y adolescentes de nuestro país. En esta situación inesperada en la que nos encontramos, no hay respuesta ni fórmula correcta para manejar el tiempo y equilibrar los estudios y el cuidado de los pequeños, con el trabajo y el hogar.

Hoy les quise traer seis consejos para cuidar y entretener a nuestros menores de edad, así como, tips para que manejemos ciertos temas como padres o cuidadores, pues el hogar debe ser el primer lugar de protección y confianza para ellos. Esta es una oportunidad para conocerlos, explorar el mundo con creatividad y recorrerlo junto a ellos.

1. Organicemos rutinas: luego de un tiempo esa rutina se convertirá en un hábito para todos. En la medida de lo posible, hay que mantener una estructura de rutina similar a la que teníamos antes de estar en el aislamiento preventivo, levantarnos, bañarnos, desayunar y establecer horarios con todas las actividades del día. De este modo, ellos podrán reacomodar su mente a estas nuevas dinámicas. Una buena idea es hacer un horario en un tablero o cartel, decorarlo juntos y que usen su creatividad para organizar las cosas que deben hacer, diferenciar los días entre semana del fin de semana y explicar en familia que, aunque estemos en casa, no son vacaciones.

2. Las palabras sanan: usemos frases adecuadas para explicarles la situación. Los niños y niñas se dan cuenta de las cosas y debemos ser claros con ellos sobre lo que está pasando. No es recomendable contarles sobre cifras de contagios o muertos. Hay frases sencillas y sanas que podemos usar para que entiendan. Por ejemplo, debemos cuidarnos, estamos unidos tenemos que permanecer en casa, lavémonos las manos para cuidarnos, no estás solo, este es un buen tiempo para que disfrutemos y juguemos, entre otras.

3. Sean empáticos: no minimicemos sus sentimientos de tristeza, miedo, desespero, apatía a las cosas, porque todo lo que sienten es importante. Podemos buscar la manera de establecer lugares específicos del hogar o tiempos para que ellos manifiesten lo que están sintiendo, una pausa para que puedan estar en confianza y decir lo que pasa por sus cabezas. Es necesario que les brindamos bienestar, paz y seguridad, escucharlos hace que se sientan valorados y amados.

4. Mantengan sus vínculos familiares y amistades: tendrán momentos en los que quieran salir al parque, volver al jardín o al colegio, ver a sus amigos y profesores o ir a visitar a sus familiares cercanos, entonces les recomiendo que les expliquen que no es posible salir, porque si permanecemos en casa evitamos el peligro, además hay que decirles que todos ellos también deben cuidarse. Para animarlos con esta situación, pueden ayudarlos a hacer cartas con mensajes para esas personas que ellos aman, hagan video llamadas pues son una manera de tener cercanía, o pueden hacer un cuadro de actividades que quieran hacer cuando sea el momento de salir, eso los entusiasmará.

5. Aprovechen este tiempo juntos, esta es una etapa irremplazable para formar niños y niñas con amor: disfruten de este tiempo de unión familiar, fortalezcan sus lazos con ellos, que puedan sentirse importantes y que cuentan con una red de apoyo para cada cosa que están viviendo. Anímenlos a ser creativos, a dibujar, hacer manualidades o alguna actividad que les guste; los que ya saben leer, que se sientan motivados a usar la literatura para dejar que su imaginación llegue a lugares en los que puedan soñar y aprender.

6. Mi consejo final es que, a pesar de la situación que vivimos, no podemos perder la esperanza, la buena actitud y ser positivos en que todo estará bien y saldremos adelante juntos. Hoy los hogares también son colegios y debemos hacer que nuestros niños y niñas se sientan cuidados, entonces, si ustedes como padres o cuidadores están bien, sus hijos también lo estarán. En los momentos que ustedes sientan miedo e incertidumbre, intenten tomarse un respiro a solas para retomar fuerzas. Con paciencia y comprensión, es momento de enseñar a los niños y las niñas con el ejemplo.

Los invito también a que revivamos el niño que tenemos dentro, recuerden que alguna vez lo fueron, imprégnense de ese espíritu, porque es mucho mejor ser soñadores y alegres, que estar angustiados.

Compartamos en este espacio los consejos que están aplicando en sus casas con sus pequeños, revisemos juntos las cosas que funcionan con los niños y niñas para que este, su mes, y todos los demás, sean especiales. Los leo.