Cuando se habla de la actividad extractiva de minerales, de entrada no es tan sencillo asociarla con la felicidad de las familias colombianas, hasta que presenciamos con nuestros propios ojos cómo las regalías se convierten en vivienda, educación, salud y bienestar. Nuestro subsuelo nos puede impulsar hacia grandes transformaciones cuando los líderes son capaces de enfocar acertadamente las inversiones.

En mi recorrido por las regiones he visitado muchos proyectos financiados con recursos de regalías. Por ejemplo, la construcción del Hospital San Juan de Dios del municipio de Barichara, en Santander. Esta gran obra va a impactar la calidad de vida de sus habitantes con una mejor prestación del servicio de salud.

También, en los Premios de “Regalías bien invertidas”, conocí un proyecto de vivienda gratuita llamado Ciudadela Luis Alberto Osorio, en el municipio Gigante, Huila. Se trata de conjunto residencial de vivienda unifamiliar con 100 casas, que tuvo un costo de cerca de 5.300 millones de pesos, cofinanciados con recursos de regalías. Gracias a esto, hoy 400 familias cuentan con un entorno seguro y digno para vivir.

Como estos, son 4.548 proyectos los que hemos aprobado en Colombia desde que inició el Gobierno del Presidente Iván Duque, por un valor que supera los 13,6 billones de pesos, producto de las regalías.

El término regalías puede ser confuso para algunos, pero hoy quiere contarles un poco sobre esta fuente de recursos que es tan importantes para el desarrollo social, económico y ambiental de las regiones.

Se trata de ingresos económicos que recibe el Estado por permitir la explotación de los recursos naturales no renovables tales como: minerales, petróleo, gas natural, metales y depósitos de agua subterránea.

En Colombia, el departamento que más regalías produce es Meta y los sectores donde más se invierte son transporte, vivienda, recreación y deporte, así que seguramente, muchos de los proyectos que han visto desarrollarse en sus municipios son resultado de las regalías.

Para que este tipo de proyectos sean desarrollados se deben seguir algunos pasos que les comentaré en términos generales.

  1. Tras la aprobación del presupuesto del Sistema General de Regalías – SGR para cada región, que se hace cada dos años, se sabe con cuánto dinero cuenta cada municipio, departamento y región para sus proyectos.

Para que las alcaldías o gobernaciones puedan acceder a esos recursos de regalías, deben cumplir con los requisitos de cada sector.

  1. Con eso en mente, estas entidades presentan sus proyectos a los Órganos Colegiados de Administración y Decisión – OCAD, quienes son los responsables de definir los proyectos de inversión que se consideren para financiamiento con regalías. Adicionalmente, ellos deciden quién será el ejecutor del proyecto, es decir, quién es el responsable del mismo y quién será el encargado de la supervisión o interventoría.
  2. Finalizado este proceso, se hace la contratación para iniciar los trabajos. Todo este proceso se realiza para que haya cumplimento legal e integral en la inversión de los recursos de regalías.

Desde la Consejería para las Regiones apoyamos a las alcaldías y gobernaciones para que puedan culminar aquellos proyectos que tienen demoras, y así seguir avanzando en legalidad, emprendimiento y equidad en las regiones de Colombia.

Seguiremos trabajando de la mano con las autoridades locales para impulsar proyectos de impacto en nuestro país que se ejecutan en estos momentos, tales como la construcción de 15.221 viviendas, más de 100 proyectos para agua potable y saneamiento básico, y la construcción, mejoramiento y rehabilitación de más de 11.300 kilómetros de vías.

Cada mililitro de petróleo o gas, cada gramo de carbón, cada operación extractiva exitosa que cumple con todos los estándares legales y socioambientales, se traduce en algo más que en dinero: se convierte en techos, servicios públicos, conocimientos, proyectos productivos y, sobre todo, en bienestar y en sonrisas para miles de hogares de nuestro territorio nacional. Las regalías son un auténtico riego de equidad en la tierra colombiana.