“Presidente, le ofrezco mi mano amiga” -de esa manera terminó su intervención Jesús y luego nos regaló una sonrisa. .

Existen personas que se toman la vida de la mejor manera sin importar lo que venga, esas personas llenan de buena energía y marcan el camino de los que los rodean. Ese es el caso de Jesús David Sánchez, un profesor que se ha enfocado en procesos de inclusión educativa aportando todo de sí para romper esquemas en la educación de sus estudiantes, formando para la vida más que para un trabajo.

Pero más allá de su vocación como formador, son sus ganas de salir adelante y su alegría las que se contagian cada vez que sonríe. Jesús cuenta con una discapacidad física, sus brazos no se desarrollaron completamente, y aunque este reto no ha sido sencillo, él se las ha arreglado para demostrarle a los demás que las verdaderas discapacidades están en la mente de los que no buscan las oportunidades.

Su manera de expresarse, su emotividad y su mensaje son admirables. Por eso cuando Jesús habló de las necesidades de la población con discapacidad, en Norte de Santander, la sinceridad de sus palabras  tocaron nuestros corazones. En ese momento, todos los asistentes al taller Construyendo País entendimos que la historia de este profesor Cucuteño era un ejemplo de vida y de emprendimiento. 

Su mensaje  expresaba que la discapacidad no es impedimento para salir adelante, pero que sí se necesita un empujón en temas de inclusión laboral. Jesús nos contó que existen muchas personas que poseen habilidades extraordinarias que no tienen oportunidades. Al escuchar a este héroe, confirme que nuestro trabajo en la región significaba algo más grande que nosotros mismos.

Hoy reafirmo mi compromiso a seguir trabajando por un desarrollo regional incluyente, en el que todos aportemos y propongamos. Estoy convencida de que no se trata de pedir y esperar que las cosas pasen, hay que buscar oportunidades, como dice Jesús, pero esa búsqueda debe estar acompañada de un entorno con las condiciones correctas para que el futuro este al alcance de todos.   

Jesús es un ejemplo de las miles de historias de personas maravillosas que están en las regiones de Colombia y que necesitan nuestro apoyo. Los invitó a que se me unan en la labor de seguir construyendo una Colombia diferente, donde cada vez seamos más los que ofrecemos una mano amiga