Hace unos meses, me senté a conversar con Don Ignacio, un abuelo que había dedicado toda su vida a trabajar en el campo. Durante nuestra charla, le mencioné el Plan Nacional de Desarrollo. Supe por su mirada que no entendía muy bien a qué me refería, y enseguida, me puse  un reto: explicarle qué es un Plan Nacional de Desarrollo y cómo podía beneficiarlo a él y a su familia.

Tuve que tomarme unos segundos para pensar cómo podía explicar algo tan técnico. Se me ocurrió un ejemplo simple, lo puse a imaginar una casa muy bonita pero que necesita mantenimiento urgente porque  tiene grietas, necesita mejoras en los pisos, el techo debe ser reparado y quedaría mejor si se pintara de nuevo. La familia que vive en esta casa quiere arreglarla, por eso, armó un plan para hacer las obras necesarias desde el patio hasta la habitación principal. Pero antes, tuvo que revisar su bolsillo y pensar en los recursos que debía a invertir, pues sin dinero no habría obreros ni herramientas para crear la casa soñada.

 

Cuando Don Ignacio ya tenía esta imagen en mente, le expliqué que esta casa es Colombia y sus grietas son los problemas que enfrentamos día a día los colombianos, como la pobreza, desigualdad, o el desempleo. Además de las cosas por reparar, esta casa tiene que renovarse, y eso es justo lo que está haciendo este país, que avanza con el emprendimiento y la educación. Todas estas obras que se deben hacer para reparar y mejorar los espacios de esta vivienda son los proyectos que estamos ejecutando desde el Gobierno, con apoyo de los ciudadanos, para el desarrollo del país. Estos proyectos fueron discutidos en familia, para lograr que todas las áreas de este hogar, llamado Colombia, avanzaran y participaran del bienestar. A partir de ahí, definimos cuánto invertir en cada obra y cada zona, a esta cuenta la llamamos Presupuesto Plurianual de Inversiones.

Todo este proceso lo conocemos como Plan Nacional de Desarrollo y es nuestra hoja de ruta para trabajar durante los próximos cuatro años y lograr que Colombia sea cada día un mejor hogar. Soñamos que familias como la de Don Ignacio tengan acceso a la salud, estudien y vivan en una casa donde no les falte nada. Queremos que gocen de una vida segura, disfruten de su cultura y del desarrollo tecnológico, y nunca les falten oportunidades laborales ni acceso a sus servicios básicos.

Este es nuestro sueño, y para hacerlo realidad, lo plasmamos en un documento llamado Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022, que nos guiará para que entre todos construyamos la casa que siempre hemos imaginado para nuestro bienestar y el de nuestros hijos.