Sin importar en qué región esté, siempre encuentro grandes historias de amor y amistad. En este recorrido por Colombia, me he dado cuenta que cuando estos dos sentimientos están de por medio, los sueños se cumplen y los proyectos se hacen con más pasión.

He conocido amores que nacen con el baile, amigos inseparables unidos por la música, familias que llegan lejos gracias al cariño que se tienen y, sobre todo, colombianos que aman a su país y lo dan todo por su gente. Yo soy una de ellas.

En el Día del Amor y la Amistad, quiero resaltar estas historias que demuestran que Colombia es tierra de grandes corazones.

Amigos que bailan con Alma Latina

Hace cinco años, el folclor y la danza unieron a los jóvenes monterianos en la agrupación Alma Latina. Hoy son amigos inseparables que hacen todo para mantener a su grupo y sueñan con recorrer el país y el mundo mostrando su talento.

 

Un amor que suena a bolero y salsa

Yolanda y Edgar llevan 25 años siendo pareja, no solo en las pistas de baile, sino en la vida. Estos dos caleños les enseñan a los jóvenes sus mejores pasos y no dejan que la edad sea un impedimento para divertirse.

 

El amor de un padre luchador 

Martín es uno de esos papás que lo dan todo por sus hijos. Como buen paisa camellador, ha sacado a sus hijas adelante con su “legumbrería” y los frutos de su esfuerzo se ven reflejados en dos jóvenes que van a la universidad.

 

Y mi propia historia de amistad, con los profes de Barranquilla

Cada vez que vuelvo a Barranquilla y me reencuentro a los profes con los que compartí en la Secretaría de Educación, siento una felicidad inmensa. Sus abrazos y sus palabras me confirman que hicimos un gran equipo porque compartimos ese amor por la infancia y la juventud de nuestra ciudad.