Desde las 5:30 a.m., José Arroyo se prepara, organiza sus herramientas y emprende un viaje de una hora en moto desde la María, Valle del Cauca, hasta el cultivo de piña oro miel que maneja en compañía de sus colegas, y que ya le abrió las puertas a la conectividad gracias a este campesino.

José es un soñador que ha trabajado fuertemente y se ha apoyado en las TIC para seguir cultivando con el corazón como lo ha hecho desde siempre. Está a punto de lograr su tercera cosecha de piña oro miel, y admite que esto no hubiese sido posible sin la ayuda de la Zona Digital Rural que fue instalada en su corregimiento en diciembre del 2019. Desde allí, consultó cuál era la mejor semilla para usar en la parcela que tiene a su cuidado, cómo podía afrontar retos de plagas y enfermedades, así como precios para su venta.

Quiere seguir formándose para cumplir sus sueños, aportar su desarrollo personal y al progreso de su comunidad. Actualmente está tomando capacitaciones con el SENA, a través de la plataforma Sofia Plus, sobre el cuidado de terneros y gallinas criollas y quiere comenzar a estudiar inglés y sistemas.

Emiro Rojas

En el Banco, Magdalena, Emiro Rojas también aprovecha la Zona Digital Rural para impulsar su negocio ganadero. Se conecta a internet y utiliza su celular como una herramienta para investigar sobre el cuidado de sus animales y como un medio para venderlos a sus clientes a través de WhatsApp. Dice que ahora es más fácil y rápido para él vender, porque lo que vendía en un mes ahora, ahora gracias a las TIC lo vende en una semana, y no tiene que esperar mucho tiempo para cerrar el negocio, algo que lo llena de alegría.

Atrás quedaron los largos desplazamientos para conseguir una conexión a Internet, pues ahora lo puede hacer a un paso de su casa.

Hace unos días, en conmemoración al Día del Campesino, en el Ministerio de las TIC nos reunimos con estas personas y otros beneficiados más, que nos motivaron a seguir trabajando por ellos para fortalecer con conectividad sus actividades y la de todos los campesinos, porque el campo es el corazón de Colombia, y queremos seguir aportando a su progreso llegando con tecnología hasta el último rincón del país.