Él es Armando Rodríguez, un bogotano de 65 años, que al igual que todos los colombianos durante el aislamiento preventivo por el COVID-19, ha tenido que reinventar la manera de realizar sus actividades diarias, como hacer seguimiento a sus órdenes médicas, mantenerse en contacto con sus familiares, amigos y vecinos, y hacer el mercado.

Sin la posibilidad de salir de casa y para continuar la rutina de su vida, Rodríguez tuvo que transformar su entorno y su forma de relacionarse. Para eso, recurrió a las tecnologías, consiguiendo en ellas el mejor apoyo para seguir conectado con sus seres queridos y con sus actividades diarias, sin embargo, reconoce que la tarea de aprender a utilizar las herramientas digitales no ha sido nada fácil y así lo expresó: “a nosotros los de la tercera edad nos da un poquito más duro, nos toca pedir ayuda, pero ahí vamos y estamos conectados”.  

Con la ayuda de sus sobrinos, que aún viviendo fuera del país están al pendiente de él, ha aprendido a usar sin mayor problema herramientas TIC como las apps y el correo electrónico. Uno de ellos, Mauricio Rodríguez, quien vive en Barcelona (España) ha dedicado unos horarios para capacitar y explicar cuidadosamente a todos aquellos integrantes de la familia que aún no saben cómo manejar estas herramientas, de esa manera además de aprender, comparten tiempo valioso en familia a través de la virtualidad.

Lo que más le ha impactado a Armando es la forma de celebrar las fechas especiales con sus seres queridos, ya aprendió a usar las apps de domicilios para enviar regalos, se reúne a través de zoom, la torta es virtual o cada quien compra un postre y se los comen desde sus casas, pero lo más importante es que, aunque sea a través de las pantallas, siguen demostrándose amor y como dice Armando: “no hay besos ni abrazos, pero que bonito es verlos y saber que están bien, la cercanía permanece”.

Así como los Rodríguez, hay muchas otras familias en todas las regiones de Colombia que hoy trabajan en equipo para que todos sus integrantes sepan utilizar las tecnologías y puedan conectarse y continuar sus vidas profesionales y personales en medio de la cuarentena. A esto, en el Ministerio de las TIC, lo llamamos Redvolución, un programa que busca cerrar la brecha digital motivando a los colombianos a usar el Internet, e iniciativas como la de Mauricio Rodríguez, que enseñó a su tío Armando a usar las herramientas tecnológicas, son fundamentales para cerrar esta brecha. 

Se como Mauricio. Si conoces a alguien poco tecnológico y puedes enseñarle a utilizar herramientas TIC que son esenciales en esta emergencia sanitaria, hazlo, estoy segura de que te lo agradecerán. Así construirás un mejor país con nosotros. 

Más TIC, Mejor País.