No hay duda, las regiones son cuna de iniciativas productivas y de innovación, esto gracias a la riqueza cultural de cada región y las ganas de salir adelante de personas maravillosas que se atreven a pensar más allá de los límites para alcanzar sus metas. En cada territorio encuentro productos dignos de admirar con valor agregado que resaltan lo exótico de nuestro país y por su puesto el Guaviare no fue la excepción.

Un ejemplo de esto es José Pastor Martín, un guaviarense que ha trabajado el chontaduro basándose en prácticas de cultivo ancestrales de la región, que generan producción orgánica y sostenible, dándole una dimensión diferente a esta fruta, que muchos hemos probado en su más simple presentación: acompañada de sal o miel. Una fruta que además se encuentra asociada con el Valle del Cauca en el imaginario de los colombianos y que es producida en gran medida en El Tambo, Cauca. Pero que con el ingenio de José se convirtió en la fuente de ingresos de varias familias que conforman Asofamilias, una asociación que tiene presencia en la vereda Caño Barroso, del municipio de San José del Guaviare.

Ellos han logrado generar un proceso de producción en una microempresa que saca el mayor provecho a los aportes nutricionales del chontaduro, -que no son pocos pues es fuente de calcio, hierro, fósforo, y zinc, además de ácidos grasos polinsaturados tipo omega 3 y omega 6-. Moliendo la fruta para obtener la harina que sirve para que se produzcan dulces, salsas y productos de panadería. Así han mostrado una alternativa diferente, novedosa, para la que podría ser una insignia de nuestro país, como lo hizo el Azaí de Brasil.

Esta muestra de emprendimiento es digna de admirar, porque Asofamilias está ubicada a una hora de la cabecera municipal. Desde la lejanía, este grupo de emprendedores transforman las dinámicas económicas de los 117 habitantes de su vereda. Ellos han decidido dar a conocer su producto aún con las dificultades de comunicación de su territorio.

El esfuerzo y dedicación que le pone José a su emprendimiento lo llevó a ser reconocido por el programa iNNpulsa. Desde el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, Asofamilias ha recibido capacitaciones y recursos para lograr ser parte de la “Ruta del Emprendimiento Naranja Rural”.

Quiero que esta muestra de emprendimiento sea inspiración para los innovadores del país, aún nos queda camino por recorrer en las regiones, y que grande sería que cada vez más personas hagan parte de esta iniciativa de emprendimiento naranja. Mostremos nuestro potencial y contribuyamos al crecimiento del país. Llegó la hora de la economía naranja para Colombia.