Llegó la Navidad, la época más bonita del año. Me imagino que muchos andarán organizando la cena; otros estarán comprando los regalos de último momento; otros, preparando el viaje de vacaciones, felices de gozar de unas buenas fiestas, que bien merecidas las tenemos por el trabajo de todo el año. Chévere contagiarles la alegría a todos, para que nadie se quede triste ni solo en una época que debe ser un símbolo de unión y compañía.

Recuerden que el verdadero sentido de la Navidad es servir a los demás y compartir el amor con nuestros seres queridos.Cuiden y protejan a sus hijos, consiéntanlos, gócense al máximo el tiempo que pasen con ellos. Sean cariñosos con los abuelos. Sean amorosos con sus parejas. Celebren la Navidad con la mayor alegría, pero sin excederse. El licor no hace mejores las fiestas. Muchas veces las arruina. Lo que produce mejores fiestas es el entusiasmo y la disposición que ponemos para hacer sentir bien a los demás.

Acordémonos también de los que tienen poco y de los que no tienen nada: de quienes están lejos de sus familias forzados por la migración; de los desplazados en las ciudades que no han podido retornar a casa; de quienes están pasando dificultades económicas y no tienen nada que ofrecerles a sus familias; de quienes han abandonado la esperanza por haber experimentado la muerte de un ser querido; de aquellos que se sienten solos y desamparados. La Navidad es una oportunidad lindísima para ser solidarios con quienes más lo necesitan.

Cada uno aprovecha la Navidad para pedir algo: un regalo, un viaje, una oportunidad. Yo también he escrito mi lista de deseos:

  • Quiero que en toda Colombia las familias se abracen y se reúnan alrededor del amor que se tienen. Quiero que los colombianos seamos generosos con los que no pueden estar con su familia y con los que no tienen nada.
  • Quiero que disfrutemos las vacaciones en armonía con nosotros mismos y con la naturaleza.
  • Quiero que seamos conscientes de la belleza de nuestras regiones y que, por eso mismo, cuidemos los paisajes que visitamos y borremos las huellas que hace daño al medio ambiente. 
  • Quiero que los viajeros en carro manejen con prudencia, sin afanes, sin exceder la velocidad y sin poner el riesgo la vida de sus acompañantes.
  • Quiero que las vacaciones sirvan para estrechar los lazos de fraternidad entre las regiones.
  • Quiero que celebremos la Navidad sin pólvora, para que no haya ni un niño quemado más.
  • Quiero que los niños sean los principales protagonistas de estas fiestas, que reciban el amor, el cuidado y la protección de sus familiares, y que ese cariño permanezca durante todo el próximo año.
  • Quiero, en fin, que dediquemos la Navidad a hacer felices a los demás, porque solo así seremos felices nosotros.

Celebren en familia y sin excesos, unidos por el amor, y verán cómo la pasan de bueno.