Hoy las regiones de Colombia dan inicio a una de las celebraciones más lindas de la época de navidad: la novena de aguinaldos. Este es el tiempo de reencontrarnos con nuestras familias y vecinos, junto a los niños y niñas que cantan el tutaina tuturumaina, pero también es la época en que aumentan las cifras de personas quemadas con pólvora.

A través de este medio les comparto mi preocupación al ver cómo cada día las cifras de niños y niñas quemados han venido aumentando. A la fecha, 108 menores de edad han sido quemados con pólvora, lo que es inaceptable. Son más de 100 vidas que han sido marcadas para siempre por un momento de “diversión”. Los departamentos con más casos de niños y niñas quemados son Atlántico, Valle del Cauca y Antioquia. Sé de los esfuerzos de las autoridades locales y departamentales de todo el país en contra de la pólvora. Si proclamamos el amor en esta época del año es inimaginable que la forma de celebrar la felicidad sea jugando con explosivos. Por eso, esta lucha en contra de la muerte y el dolor nos involucra a todos; padres, madres o cuidadores debemos entender que la pólvora no es un juego.

Los invito a que reaccionemos y tomemos medidas en contra de este problema que nos afecta a todos. La navidad es un tiempo de alegría, paz y amor, la mejor forma de celebrarla es en familia y sin pólvora.