Barranquilla iluminó la vida de sus ciudadanos, cerca del rio Magdalena, el Gran Malecón se llenó de colores, las luces iluminaban cada momento y los juegos pirotécnicos amenizaron la noche. Barranquilla fue el escenario perfecto para recibir la navidad junto a mi familia y todos los barranquilleros que disfrutaban de los alumbrados. La arenosa lo hizo de la mejor manera, el Alcalde Alejandro Char, inauguró el árbol más grande del país, entre luces y comida todos se veían felices, y es que sin lugar a dudas esta época hace que todos los colombianos revivamos las costumbres y tradiciones del país.

A todos mis lectores les cuento cómo disfruto de las festividades porque también quiero invitarlos a que me cuenten cómo disfrutan esta época en sus regiones. Quiero conocer más de cerca las tradiciones de cada región y que sean ustedes, los que me compartan cuáles son las suyas.

En mi tierra, iniciamos la navidad prendiendo las luces, pero lo hacemos en la madrugada del 8 de diciembre; velas y faroles iluminan las calles barranquilleras; todos, parientes, vecinos, amigos, como una sola familia, las prendemos en la puerta de nuestra casa para poder compartir un momento agradable y agradecer por todas bendiciones del año.

Otro de nuestros planes más comunes, es recorrer toda la ciudad para ver el alumbrado, la creatividad resalta en la ciudad, cada calle y cada casa es un mundo nuevo, entre pesebres, árboles, puertas y ventas iluminadas el recorrido se hace ameno

Al llegar el día 24 de diciembre, la mesa se prepara para la cena navideña, nuestros platos más típicos para esta fecha son pasteles de arroz con cerdo, un pernil relleno, un pavo en salsa de ciruelas o una típica picada con butifarra y bollo de yuca, y por supuesto no puede faltar el famoso pudín navideño.

No puedo dejar de contarles los agüeros de fin año de los barranquilleros, como comer 12 uvas, adornar la casa con espigas de trigo, armar una maleta de viaje y dar la vuelta a la manzana justo a las 12 de la noche, meter lentejas en los bolsillos y usar ropa interior amarilla. Seguramente en algunas regiones se hacen igual o tienen nuevas cosas que contarme, y todo se hace con el fin de pasar un momento agradable y divertido en familia.

De esta manera celebramos el último mes del año y nos preparamos para el inicio de uno nuevo. Sé que muchas familias colombianas pasan por momentos difíciles y esta época es justamente un momento de reconciliación y solidaridad, en donde todos deberíamos tenderle una mano amiga a los más necesitados; el objetivo es que todos los niños dibujen en sus caras una sonrisa.

Invito a todas las regiones del país a que disfrutemos estas festividades en paz, con amor y mucha solidaridad para los más necesitados, evitemos los excesos y a toda costa la pólvora, recuerden que lo más importante es celebrar en familia y compartir los momentos inolvidables de la navidad.