Estamos trabajando 24/7 para cumplirle a cada colombiano y a sus familias durante esta emergencia.

 

Después de varios meses regresé a las regiones, con todas las medidas de protección y cuidado, pero sobre todo recargada de mucha emoción y pasión porque volví a terreno, a las calles, a los rincones del país, a las puertas de sus casas para recordarles que no están solos, que este gobierno trabaja incansablemente por el bienestar de los colombianos.

En esta oportunidad pudimos visitar los departamentos del Magdalena (Santa Marta), Bolívar (Turbaná) y Atlántico (Malambo) para entregar casa a casa más de 17.000 ayudas humanitarias de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, a adultos mayores de 70 años que no se encuentran vinculados a ningún programa social. Nuestros abuelitos están en el corazón de todos.

En el recorrido conocí muchas historias, pero viví una experiencia muy especial en Santa Marta. Llegamos a la casa de uno de los beneficiarios, estaba muy decaído y se veía con poca fuerza recostado en su cama, pero cuando nos vio a todos llenos de alegría, con la ayuda humanitaria en las manos y le dije “Colombia está contigo”, él no pudo evitar sonreír.  Recuperó fuerzas, se sentó en su cama y agradeció muy emocionado al Presidente, y a todas las personas que estábamos allí.

Fue una larga jornada, como esas que me gustán, donde hacemos visitas maratónicas para llegar a los corazones de los ciudadanos, en medio del sol, en las calles, subiendo lomas, pero definitivamente, ver las sonrisas de todas estas personas nos conmueve y nos motiva a seguir trabajando por nuestro país sin excusa alguna y a sobrellevar todos los obstáculos en medio de esta emergencia.

También me impresionó ver la humanidad y la pasión de los colombianos en este recorrido. En una bodega de distribución en Galapa, Atlántico vi muchas madres cabeza de familia preparando con amor las cajas para los beneficiados, gracias a ellas pudimos entregar todo en tiempo récord, y con esto confirmo una vez más que definitivamente Colombia está llena de mujeres berracas con grandes corazones.

Al igual que estas madres, en el programa de “Ayudar nos hace bien” liderado por la primera dama, también hay mujeres con historias asombrosas, como es el caso de Johana Cruz, madre de dos hijos, uno de 7 y otro de 9 años, que se levanta diariamente a las 3:30 a.m. para desplazarse hasta Mosquera, Cundinamarca, donde aporta su esfuerzo e incondicional servicio empacando cientos de ayudas humanitarias para las familias colombianas, ella y todo el grupo de mujeres que la acompañan en esta labor merecen nuestra completa gratitud.

El trabajo en equipo ha sido fundamental en todo este proceso. Junto con la UNGRD, la Defensa Civil, el Sistema Nacional de Bomberos, la Cruz Roja, la Consejería Presidencial para las Regiones, Gobernadores, Alcades, entre otros, logramos cumplirle a estos abuelitos y continuaremos en nuestro recorrido por todo el país para sacarle sonrisas a más de 170 mil de ellos, que nos están esperando con las puertas de sus casas abiertas.

Todo este recorrido lo realizamos con las medidas de protección necesarias, tanto para el equipo del Gobierno y entes territoriales, como para los beneficiarios. Contamos con tapabocas, guantes, alcohol etílico y personal médico, nuestros héroes, que como siempre, cuidaron de todos.

Ayudar nos hace bien, y la prioridad de todos nosotros en el Gobierno Nacional es el bienestar y la salud de la gente. Entregamos alimentos, entregamos mascarillas para que comprendamos que salir de esta crisis requiere del autocuidado, y que al cuidarnos nosotros también cuidamos de nuestras familias, pero sobre todo entregamos nuestro amor y cariño a todas estas personas, con palabras de esperanza y con un mensaje claro: Colombia está contigo.

Seguiremos trabajando por las regiones con la convicción de que juntos saldremos de esta situación, porque unidos somos más fuertes.

Recuerda que con tus actos y palabras puedes sembrar temor o esperanza, y con el trabajo que estamos realizando estoy segura de que hemos demostrado que hay esperanza y que lo vamos a lograr a como de lugar. Y tú, ¿qué estás sembrando en esta emergencia?